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Cólico infantil GASTROENTEROLOGÍA
November 22, 2025
La relación entre el ser humano y su microbioma es una simbiosis mutualista en la que el huésped humano proporciona nutrición y protección a la comunidad microbiana; esta, a su vez, ayuda con funciones esenciales como el desarrollo del sistema inmunológico y la defensa contra infecciones entéricas.1
Después del parto, la comunidad microbiana del bebé experimenta cambios rápidos, mientras que en la infancia y la etapa posnatal, el contacto piel con piel transfiere valiosos microbios al bebé, muchos de los cuales poseen propiedades antimicrobianas que lo defienden contra los patógenos. Sin embargo, si bien la piel humana es un valioso inoculador del recién nacido, la mayor fuente de microbios llega a través de la leche materna.1
El sistema inmunitario intestinal se desarrolla en paralelo con el microbioma del niño y se ve afectado tanto por los componentes estructurales de los microorganismos como por los productos del metabolismo microbiano.2
La disbiosis intestinal describe alteraciones en la microbiota intestinal asociadas con la enfermedad. En algunos casos, el cambio de composición y el fenotipo asociado pueden atribuirse a cambios en una pequeña colección de microbios.2
¿Cómo afecta la disbiosis en la salud del recién nacido?
Para saber qué tan frecuentemente ocurre la disbiosis en los primeros años de vida, es necesaria una comprensión generalizada de la microbiota “normal” del lactante de la que, por desgracia, se carece. Esto debido a lo siguiente:2
Entre las enfermedades de los bebés, los datos convincentes para una asociación con la disbiosis intestinal provienen de estudios de enterocolitis necrotizante, sepsis de aparición tardía y cólico infantil.2 Este último representa una causa importante de incomodidad y angustia tanto para el bebé, como para sus cuidadores e incluso los proveedores de atención médica.3
Por otro lado, en los últimos años se ha desarrollado el concepto de una microbiota intestinal aberrante en bebés que sufren cólicos, lo que sugiere su influencia en la función motora intestinal y la producción de gases, enfatizando un posible papel en la inflamación crónica. Estos hallazgos abren nuevas perspectivas en el manejo del cólico infantil como la administración de probióticos.3
Los bebés con cólicos muestran disbiosis de la microbiota intestinal, alteraciones de la barrera e inflamación gastrointestinal crónica leve. Incluso algunas muestras fecales tomadas de bebés que padecían cólicos han provocado hiperalgesia visceral en ratones receptores, posiblemente como resultado de la disbiosis de la microbiota.3
Lo anterior puede deberse a que la colonización gastrointestinal se desarrolla más lentamente en lactantes con cólicos, con menor diversidad y estabilidad. El microbioma de los bebés con cólicos tiene niveles bajos de bifidobacterias y lactobacilos, incluidas especies con efectos antiinflamatorios. Además, existe una disminución del número de especies productoras de butirato. Se informó que Escherichia coli era más abundante en las heces de los bebés con cólico que en las de los bebés sanos; por su parte, las proteobacterias aumentan, incluidas las especies que producen gases e inflamación.3 Finalmente, un metanálisis de ensayos controlados aleatorios en bebés a término con cólico demostró una disminución significativa en el tiempo de llanto con la administración de probióticos. La probabilidad de una reducción mayor a 50% en el tiempo de llanto fue casi dos veces mayor.2 Además, la fórmula infantil o las gotas probióticas a menudo se complementan con Lactobacillus reuteri para ayudar a disminuir los efectos de los trastornos intestinales infantiles.1
Referencias
1. Moore RE, Townsend SD. Temporal development of the infant gut microbiome. Open Biol. 2019;9(9):190128. Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/31506017/
2. Underwood MA, Mukhopadhyay S, Lakshminrusimha S, Bevins CL. Neonatal intestinal dysbiosis. J Perinatol. 2020;40(11):1597-1608. Disponible en: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/32968220/
3. Daelemans S, Peeters L, Hauser B, Vandenplas Y. Recent advances in understanding and managing infantile colic. F1000Res. 2018;7:1426. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/30271572/